Desde los libros ilustrados de la distribuidora de sus padres hasta los murales de gran formato, la trayectoria de Oz Montanía es un testimonio vivo de que el arte no se apresura. Nacido en Fernando de la Mora, Paraguay, Oz creció entre el skate, el punk de los 90 y los fanzines clandestinos, mucho antes de que el graffiti fuera aceptado como expresión cultural. Su obra se transformó con el tiempo en un lenguaje propio: primero figurativo, luego político, y hoy profundamente abstracto y orgánico. Representante frecuente de Paraguay en bienales y festivales internacionales, Oz desconfía de la meritocracia y advierte contra la inmediatez que imponen las redes sociales. Hoy, comparte su oficio entre murales, exposiciones y talleres, convencido de que el arte sobrevivirá. Esta es la historia de un artista que convirtió la paciencia en su herramienta más poderosa.